lunes, 16 de julio de 2012

UN PROYECTO COMPARTIDO

Comienzo la semana con la ilusión y la responsabilidad de formar parte de la dirección política del PSOE-Málaga asumiendo la Secretaría de Cultura de la Comisión Ejecutiva Provincial. Formar parte del equipo de mujeres y hombres elegidos democráticamente por las delegadas y delegados designados por las agrupaciones locales de la provincia para el Congreso del pasado sábado, es una enorme satisfacción que lleva aparejada la gran responsabilidad de representar al socialismo malagueño ante la ciudadanía.
            Mis primeras palabras son de agradecimiento a las compañeras y compañeros que han depositado en mí su confianza, a las y los militantes de mi agrupación por su respaldo y afecto, así como por lo mucho que he aprendido de todas y todos en las tertulias y actividades políticas desarrolladas por Guadalmedina en el Distrito Cruz de Humilladero de Málaga capital.
            Mi propósito es trabajar con todas y todos, en un proyecto abierto y participativo donde quiero contar con todas las voces, con todas las ideas y todo el trabajo de quienes quieran unirse a hacer juntos la propuesta cultural del socialismo malagueño.
            La Cultura es un instrumento clave en una sociedad democrática para el desarrollo de una ciudadanía de mujeres y hombres libres. Una sociedad lectora, es una sociedad de personas con criterio propio sobre la realidad social, económica y política. La Cultura como derecho de ciudadanía permite avanzar colectiva e individualmente hacia una sociedad más libre, más igualitaria y más justa.
            El ejercicio de la libertad está íntimamente ligado a la creatividad. El talento para la creación y la innovación deben tener cauces a través de los que expresarse por todos los canales, literarios, musicales, escénicos, plásticos. Una sociedad es más rica y más próspera si es capaz de generar oportunidades para todos en condiciones de igualdad, sin que las condiciones económicas sean un freno para el desarrollo del talento de las personas.
            Las industrias creativas tienen un gran futuro en un mundo donde el conocimiento y la innovación son un factor de desarrollo económico. Potenciar este sector productivo es clave para una modelo sostenible social, medioambiental y económicamente.
            Estas son algunas de las líneas que deseo impulsar desde la Secretaría de Cultura de la Ejecutiva Provincial del PSOE-Málaga. A partir de este mismo momento espero vuestros comentarios, sugerencias y aportaciones para hacer juntos este proyecto compartido de las y los socialistas malagueños. El correo electrónico al que podéis dirigiros es cultura@psoemalaga.es.

jueves, 12 de julio de 2012

HAGAMOS UN NUEVO TIEMPO

Tiempos difíciles los que nos ha tocado vivir, tiempos en los que el miedo y la desesperanza se alían con los poderes oscuros no democráticos, esos que denominamos eufemísticamente los mercados, que no son sino la codicia sin límites del dinero que opera sin alma en una economía globalizada, sin reglas que nos protejan del ejercicio caprichoso de su inmenso poder.
            “Ojalá el anillo nunca hubiera llegado a mí, ojalá nada hubiera ocurrido” se lamentaba Frodo en el Señor de los Anillos ante la pesada responsabilidad que pesaba sobre sus espaldas. Y Gandalf sabiamente le respondía: “Eso desean quienes viven estos tiempos, pero no les toca a ellos decidir. Solo tú puedes decidir qué hacer con el tiempo que se te ha dado. Hay otras fuerzas actuando en el mundo además del mal”.
            En estos tiempos difíciles asumir el liderazgo del partido socialista es una pesada carga, una enorme responsabilidad que supone el desafío de estar a la altura del papel que corresponde a la organización, como instrumento político de quienes no tienen más poder que el de ser la mayoría de la sociedad cuando comparten un proyecto colectivo.
            Tras la posguerra mundial en Europa fuimos capaces de construir un modelo de convivencia basado en la economía de libre mercado, que ha sido capaz de generar riqueza y prosperidad para una mayoría de la sociedad, redistribuyendo una parte importante de la misma mediante un estado social basado en la solidaridad y en unos servicios públicos de calidad a los que todos tienen acceso en igualdad.
            Esto es lo que está hoy en riesgo de perderse, esto es lo que la derecha neocon ha puesto en su punto de mira como objetivo a batir con la crisis como coartada. Una crisis financiera internacional que comenzó por la desregulación, porque la política perdió espacio frente a las fuerzas del capital, termina convirtiéndose en una crisis política de los estados democráticos por la deuda que tuvieron que asumir para paliar los efectos de la crisis financiera.
            Afrontamos estos tiempos difíciles desde una debilidad que arrastra desde hace décadas la socialdemocracia. Voces autorizadas nos advierten de la pérdida de influencia de nuestro discurso en las clases medias urbanas, de la sangría de votos en los grandes núcleos urbanos. Desde luego, sin duda alguna, saben de lo que hablan porque fueron protagonistas del inicio de este proceso político que comenzó a mediados de la década de los 90, cuando pesaba sobre sus espaldas la responsabilidad de dirigir el partido y las instituciones donde gobernaba el partido socialista.
            Los orígenes son variados y profundos, vienen de lejos por diversos motivos imputables al partido y a la evolución de la economía y la sociedad españolas, los análisis coyunturales y superficiales no ayudan precisamente a resolver un problema complejo y con múltiples causas. Raffaele Simone en “El monstruo amable” señala la pérdida de ideología entre la clase trabajadora, a la que hemos tratado como consumidores en lugar de ciudadanos, también en lo referente a las políticas públicas desarrolladas por los gobiernos socialistas. Un signo de esta confusión aparece cuando hablamos de vender nuestros logros, desviándonos de la función pedagógica de la política, que necesita ser explicada para ser comprendida y compartida.
            Es momento para recuperar el prestigio de la política como instrumento para superar las dificultades individuales con respuestas colectivas a los problemas. Es momento de ser capaces de sacudirnos el shock de haber gobernado el país durante los comienzos de la crisis. Hace falta valentía para reconocer los errores cometidos, para demostrar que hemos hecho muchas cosas bien, con patriotismo cívico pensando en el interés general. Pero lo más importante es que seamos capaces de mirar al futuro con esperanza, con la mirada limpia y sin hipotecas, defendiendo soluciones políticas para un nuevo tiempo, con liderazgos con coraje para escribir su propia página en el socialismo español y europeo.
            Estos son los retos sobre los que nos interpelan hoy los ciudadanos, estas son las cuestiones a las que tenemos que dar respuesta. El sábado que viene, el PSOE de Málaga elige Secretario General, la persona que cargará sobre sus espaldas el liderazgo para construir un proyecto de futuro en la provincia. Miguel Ángel Heredia tiene los apoyos para hacerlo y por lo tanto la responsabilidad de pilotar este proyecto. Como amigo y colaborador confío en su experiencia de estos cuatro años, en su capacidad para escuchar y saber hacer los cambios necesarios para la tarea que tenemos por delante. Para hacer un partido que sea más fuerte en la pluralidad de sus voces y su capacidad de crítica. Para aumentar la presencia del partido en la sociedad y de la sociedad en el partido, con espacios donde compartir la reflexión que nos permita elaborar ideas con la ciudadanía para convertirlas en acción política. Los protagonistas de las historias de superación en tiempos difíciles se rendirían si quisieran pero no lo hacen, siguen adelante, porque todos luchan por algo. Los socialistas como Miguel Ángel lo hacen por la libertad, la igualdad y la solidaridad.
Publicado en MálagaHoy el 12 de julio de 2012.

domingo, 22 de enero de 2012

HACIENDO CAMINO DESDE MALAGA A SEVILLA

Este domingo la militancia socialista malagueña celebra el Congreso Provincial para elegir los delegados y delegadas que nos representarán en el 38 Congreso del PSOE que tendrá lugar en Sevilla el 3, 4 y 5 de febrero. Han sido días de debate del informe de gestión y de la ponencia marco en las agrupaciones, con un debate participativo de los que hacen militancia. Un ejercicio de debate político entre compañeras y compañeros, que deberíamos mantener con regularidad, como una parte fundamental de la actividad política en las casas del pueblo.

            En la Agrupación de Distrito Guadalmedina, en Cruz de Humilladero, hemos mantenido en los días previos a nuestra asamblea sesiones de discusión de los documentos, con un vivo debate participativo que ha alimentado la propuesta de enmiendas que con la participación de todas y todos sin duda harán mejor el documento definitivo.

            No voy como delegado por mi agrupación al Congreso Provincial, pero estoy orgulloso de las compañeras y compañeros que componen nuestra delegación. Aprobamos una lista de consenso, en cremallera, encabezada por nuestra Secretaria General, Ana Paula Montero, que recibió el apoyo mayoritario de compañeros y compañeras. Me siento representado por todos ellos porque son militantes con acreditado criterio y compromiso en la defensa de los valores socialistas que compartimos. Me gustaría que de nuestro congreso saliera para el congreso federal una representación en cremallera y consensuada, en un ejercicio de acercar posiciones por parte de todos.

            Nos jugamos mucho en este 38 Congreso, en Andalucía especialmente porque somos la última línea de defensa de las políticas socialdemócratas en España. Es un congreso decisivo para el futuro del socialismo español, por lo que espero que del debate salgan las mejores propuestas para conectar con la ciudadanía, en nuestras políticas, en la manera de organizar el partido para que sea más útil a la sociedad y en nuestra manera de relacionarnos con la ciudadanía.

            Defendamos la candidatura que defendamos, siempre es más lo que nos une que lo que pueda diferenciarnos, todos compartimos un ideal político basado en principios de libertad, igualdad, justicia y solidaridad.  Iniciamos un camino movidos por nuestros mejores deseos de hacer un PSOE mejor, un camino que debemos hacer juntos, defendiendo en libertad la propuesta  que más nos motive, en mi caso es la de un nuevo tiempo con Carmen Chacón como Secretaria General, pero sea quien sea finalmente la elección, a partir del 6 de febrero será mi lider para ganar juntos las elecciones andaluzas el 25 de marzo con Jose Antonio Griñán.

Hoy deseo compañeras y compañeros, que tengamos un buen Congreso Provincial en Málaga.

sábado, 24 de diciembre de 2011

EL VELO DE LA IGNORANCIA

A principios de los años 70 John Rawls publica su obra “Teoría de la Justicia”, en la que sostiene la sugerente tesis de que los principios de justicia se eligen tras un velo de ignorancia, en el que el desconocimiento de la posición que ocupará cada individuo al concebir su propio concepto de la sociedad conducirá a elaborar principios que sean justos para todos. De este modo nadie defenderá postulados movido por la defensa se sus propios intereses particulares, permitiendo una reflexión sobre un orden justo atendiendo a ideas y valores.


En el último Comité Federal del PSOE se inició el proceso que nos llevará al 38º Congreso del partido, una oportunidad para el debate profundo y sincero sobre el socialismo ante los desafíos que nos plantean los tiempos difíciles que vivimos. Comenzar debatiendo sobre quiénes vamos a poner al frente del partido, sin sentar primero las bases de qué ideas vamos a proponer y cómo vamos a trabajar para conectar con la ciudadanía, sería no haber entendido el mensaje que nos han vuelto a dar los votantes socalistas. Es tiempo de situarnos deliberadamente tras el velo de la ignorancia de la posición que ocuparemos en el proyecto político que debemos construir, pensando únicamente en los problemas de la gente para dar respuestas que hagan que recuperemos su confianza.


El debate congresual debe ser participativo y abierto, en diálogo con la sociedad, para elaborar entre todos un discurso político socialdemócrata, inspirado en nuestra tradición de defensa de los ideales de libertad, justicia e igualdad dando respuesta a los problemas de hoy. En primer lugar sobre la economía, el terreno donde se juega una parte fundamental de nuestro futuro, que en un mundo globalizado pasa necesariamente por fortalecer el discurso europeista. Tenemos pendiente el reto de forjar una conciencia ciudadana europea que permita ver más allá de los miopes intereses nacionales de cada país. La cultura y los intelectuales desempeñan un papel clave en esta y otras cuestiones que afectan a la ciudadanía. Hoy son más necesarias que nunca voces críticas que inspiren los cambios ante la crisis del sistema capitalista.


El necesario giro en el modelo productivo, plantea desfíos muy serios que conciernen a los gobiernos y a los agentes sociales y económicos. La salida de la crisis es una empresa colectiva que a todos nos concierne, se requiere un gran esfuerzo como país para acometerla. El diálogo social es el mejor modo de fortalecer el ánimo ciudadano ante los duros tiempos que afrontamos. Se necesita talento, inteligencia y corazón para hacer las reformas necesarias para conseguir una economía más competitiva, sin debilitar los servicios públicos de sanidad, educación y servicios sociales, claves para promover la igualdad en un modelo socialmente solidario.


Cuando la consideración de la política por parte de los ciudadanos atraviesa sus horas más bajas, es urgente recuperar la confianza en las instituciones democráticas, con reglas que aumenten la transparencia de los gobiernos en todos los niveles. Las administraciones deben ser de cristal, accesibles a la ciudadanía facilitando el acceso a la información sobre la gestión de los recursos que aportamos solidariamente entre todos para atender intereses generales. Hay que establecer canales de participación permanente en los asuntos que a todos nos conciernen, algo que las nuevas tecnologías de la información y la comunicación facilitan. Se trata en definitiva de fortalecer las instituciones democráticas, adaptando su funcionamiento y capacidad de relación con la ciudadanía a las posibilidades y exigencias del siglo XXI.


Para que nuestras propuestas tengan fuerza y conecten con los hombres y mujeres de nuestro país, necesitamos un PSOE representativo de la mayoría social que se identifica con los ideales de la sociademocracia. Necesitamos espacios para la reflexión permanente, más allá de los momentos congresuales, lugares participativos para elaborar y evaluar nuestros programas políticos si realmente aspiramos a cambiar la sociedad. Las dinámicas del partido han de contar con todas y todos, haciendo que la militancia se sienta útil y valorada, aprovechando el inmenso conocimiento de tantas y tantos militantes que tienen mucho que aportar. Una forma de hacer política en el territorio cercana a la gente, también en las grandes ciudades, organizando la acción poítica de modo que en cada barrio exista un compañero al que identifiquen los vecinos que allí viven con el partido socialista. La presencia en la socieda civil y en las redes sociales son una oportunidad excelente para fomentar el diálogo con la ciudadanía, para establecer una red de confianza que haga creíbles nuestros mensajes cuando llega el momento de pedir el voto.


Todo este debate debemos realizarlo situados tras el velo de la ignorancia, sin la vista puesta en los puestos de la organización o de las instituticiones, con todos los sentidos, el alma y la inteligencia concentrados en dar respuestas desde la socialdemocracia a los graves problemos que afrontamos colectivamente como sociedad, con una sola preocupación, el dolor de las personas que sufren los zarpazos de la crisis, con un único propósito, encarar el futuro con esperanza renovada.
Publicado en MálagaHoy el 20 de diciembre de 2012.

lunes, 5 de septiembre de 2011

VOCES DE FUTURO

Se aproxima una encrucijada crucial para el futuro de la socialdemocracia en España. La elección el 20N va mucho más allá del frío número de diputados y diputadas que consiga cada fuerza política en el Congreso, ni siquiera de un posible cambio de color político del Gobierno dentro de la normalidad democrática de alternancia que permiten las urnas, lo que está en juego es la manera en que afrontaremos colectivamente los desafíos que esta crisis económica internacional supone.

Tenemos por delante una agenda política marcada por la realidad de unos mercados financieros globalizados y fuera del control político de los gobiernos democráticos, que requieren respuestas que pasan por avanzar en la construcción de una Europa fuerte, de esa Europa social y de los ciudadanos que defendemos los socialdemócratas.

La salida de la crisis pasa necesariamente por soluciones innovadoras en las políticas económicas, que promuevan un modelo económico sostenible social y medioambientalmente, basando la productividad en el valor añadido y en la excelencia de lo que producimos, y todo ello distribuyendo con justicia las cargas que debemos soportar para salir adelante, sin abandonar a nadie a su suerte, con una fiscalidad que reclame la solidaridad de los que más tienen en esta tarea colectiva como país.

Es necesario fortalecer la política, recuperar la confianza de los ciudadanos y ciudadanas en su capacidad para participar en la construcción de respuestas colectivas a sus problemas individuales. El 15M ha supuesto una llamada de atención sobre la necesidad de mejorar la calidad democrática de nuestras instituciones, con mayor participación en los asuntos públicos para que los hombres y mujeres de este país se sientan ciudadanos todos los días y no solamente votantes cada cuatro años.

Para todo ello necesitamos un Congreso con diputados y diputadas socialistas, que sean las voces de futuro de hombres y mujeres capaces de generar esperanza en el provenir, con confianza en la política como instrumento de la ciudadanía para cambiar su destino cuando todo parece inevitable y escrito por otros, voces como la del diputado socialista por Málaga Jose Andrés Torres Mora.

lunes, 20 de junio de 2011

CONVENCER PARA VENCER

“Es la economía, estúpido”, este fue el lema principal de la campaña de Bill Clinton que lo conduciría a la presidencia de los EE.UU. en 1992. Pues bien, rememorando el eslogan, tras el varapalo recibido por el PSOE en las elecciones municipales del 22M, podríamos decir que el mensaje ha sido: “es la política, estúpido”. No ha sido un toque de atención, sino toda una patada en la boca, resultado de un profundo descontento con nuestras políticas en tiempos de crisis.
En la vida, no son tan importantes las cosas que nos ocurren o nos pasan, sino como las afrontamos y actuamos para superarlas. No estoy de acuerdo en que haya sido la crisis la responsable de los resultados electorales, ha sido la manera en que los socialistas hemos respondido a los desafíos que la crisis económica planteaba y el modo en que hemos explicado en términos políticos las decisiones que se iban tomando.
El avance de la derecha es resultado en parte de un trasvase de voto desde eso que llamamos centro, un espacio de ideología difusa donde el elector prima la eficiencia y eficacia de los gobernantes. Entre estos ciudadanos ha calado la sensación de que el gobierno era incapaz de tomar medidas claras y eficaces, como si la eficacia de las medidas económicas pudiera ser instantánea en una economía de mercado globalizada y compleja. Por otra parte, se ha producido una desmovilización del votante de izquierda hacia la abstención o un trasvase de voto a Izquierda Unida, porque la sensación de muchos es que el reparto de los sacrificios ante la crisis no ha sido equitativo y no se han exigido responsabilidades a los causantes del desastre.
Mientras nos escondamos tras coartadas para enmascarar nuestra responsabilidad, seguiremos repitiendo errores y cosechando malos resultados. Estoy de acuerdo con las voces que piden una reflexión profunda sobre la situación. Cuando el fracaso es colectivo esta reflexión debe ser compartida por toda la organización y abierta también a los que simpatizan con nuestras ideas. La única manera de recuperar la confianza de la ciudadanía es identificar los errores, reconocerlos y cambiar.
La Conferencia Política propuesta para septiembre de 2011 es el espacio adecuado para un profundo debate, que debe tener tres ejes; las políticas socialdemócratas que den respuestas a la crisis económica, al empleo y el cambio de modelo socio-económico necesario para no volver a recaer; el partido como organización útil a la ciudadanía y motor de las reformas necesarias; y el modo de relacionarse con la ciudadanía, innovar instrumentos de participación política para tratarlos como ciudadanos todos los días, no votantes cada cuatro años.
Ahora que la derecha envalentonada con los resultados, comienza a hablar de que lo público tiene que dar un paso atrás para que lo ocupe lo privado, es más necesario que nunca un discurso socialdemócrata que defienda la ética de la consideración del espacio público de convivencia como elemento fundamental de ciudadanía. Son los que defendieron que la economía es un ámbito privado, donde no debe haber injerencia de la política, donde los códigos éticos no tenían cabida dejando campar a sus anchas a la codicia desmedida, los que propiciaron el terreno abonado para el desastre financiero que contaminó velozmente la economía global.
Cuando me refiero a lo público no hablo de estatalización, sino de introducir criterios de transparencia y reglas de buen gobierno en las grandes empresas y la banca, de poner límites a las retribuciones de los directivos de las grandes empresas, que no olvidemos que reciben dinero público o tienen importantísimos contratos con la administración en su gran mayoría, de promover su compromiso con la sociedad como una parte sustancial de su razón de ser, de unas reglas de juego de los mercados que impidan que los poderosos abusen de su posición dominante y las relaciones entre los agentes que operan en la economía se produzcan en condiciones de mayor igualdad.
Una mayor transparencia, comportamiento ético y buen gobierno democrático, son exigibles a todos los poderes, a los políticos, los económicos, los medios de comunicación. Es un debate que han abierto los ciudadanos descontentos que comenzaron sus movilizaciones el 15M, y que es necesario abordar porque demuestra un profundo malestar que si no se canaliza desde las libertades y la democracia puede tener efectos no deseados ni deseables.
Yo animo a la Ejecutiva Provincial de mi partido, a mi Secretario General a que promueva el debate y la reflexión necesarios en Málaga, a que se rodee de compañeros y compañeras que preparen una Conferencia Política participativa y abierta a la sociedad, para salir de esta situación cuyos orígenes vienen de largo con fuerza y energías renovadas, a que sigan trabajando con el espíritu con el que comenzó Miguel Ángel Heredia en su propósito de realizar un cambio profundo mirando al futuro.
Son necesarios los debates oportunos, los debates de ideas para convencer, con inteligencia y sensibilidad ante el dolor de los demás. Los debates de los que mandaron y ya no mandan en el partido, que añoran otros tiempos porque fueron mejor para ellos son debates oportunistas, y los que los promueven es que no se han enterado de nada.
Publicado en MálagaHoy el 10 de junio de 2011.

miércoles, 4 de mayo de 2011

TRÁTAME CON RESPETO

Si quieres que te respete, trátame con respeto. Esto es lo que nos están diciendo los ciudadanos con su desapego hacia la política, lo que podemos percibir si prestamos escucha atenta a sus opiniones. Hoy día las redes sociales nos permiten un diálogo directo con la gente, lo que se convierte en una oportunidad privilegiada para un mejor conocimiento de la realidad. Los ciudadanos que interactúan en estos espacios virtuales de intercambio de información y opinión, se muestran como personas con un gran sentido crítico, que reniegan de los argumentarios de madera y exigen argumentos sustentados en valores e ideas, que consideran una tomadura de pelo el uso de consignas vacías repetidas sin atisbo de reflexión que las sustente.



Ante este desafío los políticos debemos estar a la altura de las circunstancias, a la altura de una democracia que exige otras maneras de relacionarse con los ciudadanos, donde las ideas y los valores siguen vigentes pero las adhesiones identitarias inquebrantables forman parte del pasado. Son necesarias nuevas formas de poder compartido entre políticos, administraciones públicas y ciudadanía. Desde la política debemos entender que una vez elegidos cada cuatro años, no basta con trabajar para los ciudadanos sino que es necesario trabajar con los ciudadanos. La administración debe acercarse a la ciudadanía, relacionándose con los administrados como sus clientes, socios o colaboradores. Los ciudadanos y ciudadanas tienen que aprovechar las oportunidades de las redes sociales, para establecer redes de poder ciudadano para cuidar juntos del espacio público.



Todo ello debe servir para profundizar en las maneras democráticas de nuestra sociedad, para tener más y mejor democracia, más calidad democrática en definitiva. Nuevos armazones institucionales para hacer que el protagonismo activo de la ciudadanía sea instrumento de construcción permanente de la convivencia democrática. Maneras de intervenir en la vida pública que preservando el marco representativo, permitan a la ciudadanía conservar cierto grado de autoridad sobre sus representantes en los periodos entre elecciones.




Os invito a tomar la iniciativa en este camino que debemos recorrer juntos políticos y ciudadanos, porque desconfío de las soluciones impuestas desde arriba, los cambios sociales profundos se fraguan desde la movilización de la sociedad y nos corresponde liderarlos para que sean posibles, juntos codo con codo porque es la ordenación del espacio público de convivencia lo que está en juego, el espacio que compartimos.